A un año de haberles construido su casita agradecen a Leticia Coello de Velasco

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Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. /José Rivera /ASICh.- La señora Leticia Coello de Velasco y el gobernador del estado Manuel Velasco Coello, formarán parte de la historia de la comunidad el Congreso de este municipio, por su gran apoyo con la construcción de la casa para los niños  Francisco Javier y Ramoncito, este segundo convertido en Ángel que los cuida y bendice desde el cielo.

Ha decir de la señora Ángela Uteras Rosaldo, madre de los menores con padecimiento de epidermólisis ampollar, también se conoce con los nombres de piel de cristal o piel de mariposa, esta obra en la actualidad da certeza al pequeño Kiko, como le gusta que le llamen y a sus padres, sostuvo a una año de vivir en la casita.

La señora Ángela recordó que el 10 de mayo del año 2015, la señora Leticia llegó a la unidad deportiva de esta ciudad a entregar regalos para todas las madrecitas, ahí vio a Ramoncito y le pidió se lo acercaran, lo abrazo con mucho cariño y pensó que el niño había sufrido quemaduras le ofreció todo su apoyo y de inmediato volaron a la ciudad de Tuxtla Gutiérrez en el helicóptero oficial.

Mientras sobrevolaban Ramoncito se daba tiempo de admirar las bellezas de la zona y dar valor a su mama, quien era un gelatina hecha un puñado de nervios mientras abrazaba a Francisco Javier, el más pequeño.

Ya en la capital Leticia Coello  le preguntó a Ramoncito en que lo podía ayudar a él y a sus papás, a lo que el niño de 10 años le dijo con voz firme le construyera su casita, en la comunidad el Congreso donde su abuelito de oficio pescador le regalaría un pedacito de terreno para construirla.

La mamá del gobernador Manuel Velasco con ese espirito filantrópico que la caracteriza le puso todo su entusiasmo, y hoy Francisco Javier de 2 años de edad tiene su casita junto con sus padres, quienes destacaron los beneficios que el inmueble de una sala, cocina y recámara, en un espacio de 8 x 6 metros de construcción.

Doña Ángela y su esposo Francisco, agradecieron a la señora Leticia Coello Garrido, por poner la mirada en sus hijitos, su situación es compleja, ya que lo que gana trabajando en Sapam de Tonalá solo les alcanza para comer, y se visten de la ropita que las personas le regalan, a todos los que nos apoyan siempre los recordaremos y vivirán en nuestro corazón, aseguraron.