Cobros fantasmas

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Por Jorge Ceballos

La crisis que registra el sector Salud, es algo que a nadie está tomando por sorpresa. El titular de la dependencia conoce las carencias por las que atraviesa la dependencia, sabía desde que fue nombrado que esa institución, a como muchas otras instancias gubernamentales, arrastran adeudos que van desde el pasado sexenio.

Digamos que a Francisco Ortega Farrera, le está tocando bailar con la más fea, si no me lo cree, solo hay que ver que desde el martes la Secretaría de Salud, está tomada por empresarios que exigen el pago a los adeudos que mantienen con esa importante instancia gubernamental.

Lo grave de esta exigencia de un grupo de empresarios, no es que reclamen el pago de sus adeudos, quizá lo que debe preocupar, es que muchos están presentando facturas alteradas y apócrifas, para poder cobrar un recurso que no les pertenece, lo que podría caer en un fraude por parte de los reclamantes.

La demanda de pago del 75 por ciento de los reclamantes, datan de los años 2010, 2011 y 2012, es decir de la administración que encabezó Juan Sabines Guerrero, a quien sin importarle el desaseo financiero, heredó problemas a sus sucesores, a sabiendas que dejaba un boquete financiero, muy difícil de cubrir porque en su gobierno, del presupuesto público hicieron una fiesta popular.

En este mismo espacio, en ocasiones anteriores hemos repetido hasta el cansancio que las manifestaciones callejeras y tomas de dependencia no son la solución, por el contrario, generan que la entidad sea vista como un polvorín.

Los empresarios que mantienen la toma de la Secretaría de Salud, deben buscar el esclarecimiento de los adeudos, permitir que tanto la Secretaría de la Función Pública como la de Hacienda, realicen su trabajo y revisen a fondo el origen de cada uno de los adeudos que se reclaman.

Es incongruente que el sector empresarial en donde hay gente preparada y con un alto nivel educativo, ahora proceda a realizar la toma de una dependencia, cuando tanto han criticado ese tipo de acciones, solo basta recordar que constantemente se quejan de los daños que provocan las manifestaciones: están cayendo en lo que tanto critican.

Los acreedores de la Secretaría de Salud, de igual forma deberían agotar todas las instancias de diálogo, porque finalmente esa es la vía para solucionar cualquier problema, los gritos, sombrerazos y la toma de una dependencia, lo único que genera es anarquismo y retraso.

El sector empresarial que mantiene adeudos con la dependencia que dirige Francisco Ortega Farrera, debe entender que tomando las instalaciones, lo único que provocan es obstruir el servicio que se les brinda a los ciudadanos.

Pero no solo eso, los empresarios tienen también la facultad de acudir a los tribunales si sienten que les asiste la razón, obvio que las autoridades civiles solicitarán el respaldo documental de lo que reclaman.

Los pagos que se reclaman a la Secretaría de Salud, son varios, sin embargo, hay muchas inconsistencias, por ejemplo, los empresarios en algunos casos, se prestaron a la voracidad de la anterior administración y de quienes estaban al frente de la dependencia.

Para que se dé una idea estimado lector (a), fue tal el desaseo administrativo en esa dependencia que los empresarios, muchas veces elevaban los precios por productos y servicios prestados a la dependencia.

Por ejemplo y de acuerdo a información que obra en nuestro poder, un medicamento que costaba 10 pesos, era facturado nueve veces más caro de lo normal, es decir lo facturaban en cien pesos, esto para poder cubrir los diezmos que se cobraban por parte de algunos funcionarios.

Ojalá que los problemas que se enfrenta en la Secretaría de Salud, se resuelvan pronto y que sea una solución conforme a derecho y en los marcos legales, porque no se puede estar despilfarrando el dinero de los chiapanecos, en pagar por servicios no prestados y por la sobre valoración de precios.

Pero de igual forma sería saludable que de una vez por todas, se comience a castigar a esos malos funcionarios que depredaron el dinero de los chiapanecos, además la dependencia a cargo de Francisco Ortega Farrera debe ya de una vez por todas, presentar las denuncias penales correspondientes y así fijar un precedente de que las cosas se quieren hacer de manera distinta.

Ilegal

El nombre de Alejandro García Orozco quizá no le diga nada, así como tampoco le dirá nada la razón social ECA S. A. de C.V., sin embargo, si mencionamos el nombre de Leonardo Rafael Guirao Aguilar a muchos se les hará conocido por ser diputado federal por Palenque y sus constantes recorridos por toda la entidad en busca de una candidatura por la gubernatura.

Alejandro García Orozco, es actualmente secretario particular del legislador federal, pero además aparece como dueño y representante de ECA S.A. de C.V.

La empresa arriba señalada, es la que en Palenque está realizando diversas obras, los mal pensados creen que Alejandro García Orozco, no es más que el prestanombres de Leonardo Guirao Aguilar.

Pues resulta que allá en Palenque, tierra gobernada por Carlos Morelos Rodríguez, dicha constructora mantiene atrasos en las obras que se le asignan, una prueba de ello, es la construcción de la calle Chiapas, en la que se invirtieron varios millones de pesos y hasta la fecha no hay para cuando la terminen.

Lo grave de igual forma, es que la empresa ECA S.A. de C.V., se ha convertido en una de las más favorecidas en la asignación de contratos en los municipios, por los que Leonardo Guirao Aguilar es representante, lo que muchos ven como un tráfico de influencias del legislador federal.

Algo que también resulta por demás indignante, es que Leonardo Guirao, a través de su prestanombres y colaborador, ha amenazado a los alcaldes para que le entreguen obras a cambio de ser su protector, valiéndose de un compadrazgo con el gobernador Manuel Velasco Coello, ya viene siendo tiempo de que alguien le ponga un alto al representante popular para que no siga medrando con el dinero de los ayuntamientos.

De igual forma debe de dar cuenta de las obras que quedaron inconclusas en Chilón, por parte de la constructora Jaguar propiedad de Rubén Viera, a quien le dejaron de pagar y por ello no terminó al menos unas 20 obras. Hasta el próximo lunes.