Cuando el “bueno” en realidad no es tan bueno.

Por: Isaac S. Barrera

Difícilmente podemos encontrar en la historia de Chiapas un caso de sufragio tan cerrado como el del pasado 19 de julio. Específicamente la capital de este Estado fue la protagonista de un encuentro democrático que confrontó no solo a dos de los actores políticos más populares del momento, sino que como dicen por allí, “se llevaron entre las patas” a familias, amigos y ciudadanos que defienden a uno u otro candidato, para ser más específicos nos referimos a Fernando Castellanos Cal y Mayor, y Francisco Rojas.

Si bien es cierto que los gobiernos siempre requieren una crítica y una oposición responsable, también es cierto que una gran parte de la sociedad reconoce cuando se hace un buen trabajo, con sus fallas y no; para entender mejor el contexto nos situemos en el trabajo del Gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, quien ha logrado tomar el toro por los cuernos en un intento por rescatar a Chiapas de una deuda heredada por un gobierno irresponsable que saqueó y además mantuvo amenazados a los medios de comunicación, ni de chiste los periodistas actuales hubieran podido aventar “periodicazos” en los tiempos del “Sabinato”, sin embargo, para bien o para mal la ciudadanía olvida rápido, y hoy a Manuel Velasco le organizan marchas para que deje de meter las manos en un proceso electoral cerrado.

Desconozco si realmente “el güero” (como le llaman algunos), haya metido las manos a la elección del pasado 19 de julio, pero de lo que sí estoy seguro es del trabajo que realizó Fernando Castellanos como diputado, siempre estuvo presente con sus representados aunque haya sido electo de forma plurinominal.

No pretendo defender al Partido Verde Ecologista de México, porque realmente nunca he militado ni apoyado alguna de sus campañas, así como de igual forma no creo que todos los que “apoyan” a Francisco Rojas lo hagan por convicción propia, basta ver el nivel de discurso que trae este último, en el que ha logrado dividir no solo a ciudadanos tuxtlecos, siendo que de por sí las marcadas clases sociales en las que sus mismos militantes declaran que a su marcha van todo tipo de gente, desde los humildes hasta gente preparada, y no solo eso, sino que hasta las familias, amigos y compadrazgos se han visto fracturados con las palabrerías de invitación a boicotear comercios que no apoyaron su campaña o que según él apoyaban a su rival en turno.

Yo no le creo a Francisco Rojas que haya ganado, simple y sencillamente porque una la imagen tan deteriorada que representa, pues es bien sabido que “el señor” golpeaba a su mujer, golpeó al amante hasta que le arrancaron un dedo (esto en cuanto a su vida privada); si nos pasamos al tema laboral, resulta que Rojas no entregó la cuenta pública de su gestión en tiempo, pero lo perdonaron por haber declinado su candidatura; por si lo anterior fuera poco, pisó la cárcel, fue captado recibiendo dinero de un empresario poblano, nuevamente fue captado recibiendo más dinero del mismo constructor con la encomienda de brindarle las facilidades para trabajar en Tuxtla; aunado a esta serie de desafortunados actos delictivos, tiene un antecedente de haber tomado dinero público y repartirlo en forma de bonos para sus amigos.

Toda esta información es bien sabida por la gran mayoría de los tuxtlecos que en su momento le pusieron apodos como “pacoloco” o “pacobonos”, pero de forma increíble su carisma le permitió contender una vez más por la alcaldía tuxtleca a pesar de que el panismo nacional se opusiera, aunque después le levantaran la mano, y ahora se la retiran tras el segundo video del millón 400 mil pesos. Igual de inconsistente y contradictorio es el discurso de Paco Rojas.

Las contradicciones de Paco Rojas en sus escándalos

Para hacer memoria vámonos escándalo por escándalo, en el primer video Paco Rojas dice que era dinero para unas campañas de consultas médicas, y que lo que decía de otorgar las obras era broma, posteriormente en el segundo video nuevamente dice que es broma eso de las obras, pero no mantiene ese discurso, en entrevista con Ciro Gómez Leyva, dice que el dinero es para equipar un hospital y que recibe el dinero en efectivo para evitar pagar impuestos, lo cual ya es otro delito grave, posteriormente dice que recibe entre 50 y 60 mil pesos en fajos de billetes de 20 pesos; en el video se escucha claramente cuando el amigo poblano dice que tuvo que ir a 2 sucursales porque no les alcanzaba el dinero en BANORTE, un millón 400 sí le creo que no le alcance a una sucursal ¿pero 50 mil o 60 en billetes de Benito Juárez? Ahí sí que no le creo.

Sin duda Rojas tiene un colmillo largo y retorcido pero mal asesorado, ¿decir que nunca ha vivido de la política? (eso lo dijo en otra entrevista) cuando el señor ha sido diputado federal, precandidato a la gubernatura, presidente municipal y actualmente perdedor de su última candidatura a la alcaldía, de manera que es una mentira decir que nunca ha vivido de la política.

A toda esta ola de críticas o señalizaciones (como lo quieran ver), se suman las ventajosas trepaderas de personajes políticos y empresariales que con bandera de “ciudadanos” afilan su hacha para 2018, aunque falta mucho para la contienda por gobernar el Estado del Sureste. El senador Zoé Robledo ya vio en este movimiento un vocho encarrerado para comenzar a hacer campaña en miras a la elección que sigue, con un intento de campaña mediática encabezada por el ex #132 Antonio Atollini Murra, y ahora diputado plurinominal, con quien hacen videos de muy buena producción y lanzando su frase “empecemos ya”, con la que pretende contender contra quien seguramente hoy se toma fotos y sale de su brazo en las marchas, el “independiente” Rómulo Farrera, quien ya también se destapó, y que por cierto iba bien hasta levantarle la mano al hoy polémico y amo del video escándalo Paco Rojas, ya que pocas veces o tal vez nunca se había captado en dos ocasiones a un mismo político recibir apoyos.

En otro punto por el cual no creo que Paco Rojas haya ganado, es por ver que los candidatos a diputados abanderados por el PRI-Verde o el verde solo, también salieron victoriosos y sus contrincantes no han dicho ni pío, sino que aceptaron la derrota y saben que no les favoreció el voto popular.

Un punto más que no me deja creerle a Paco es que, primero Gustavo Madero lo respalda y le levanta la mano junto a su aliado amarillo Carlos Navarrete, pero cuando sale el segundo filme ya ni uno de los dos omite alguna opinión, el único que lo hace es Ricardo Anaya (que es lo mismo que Madero), diciendo que su partido nunca le dio la candidatura, que se la dio el tribunal electoral.

En lo particular, no busco seguir desacreditando a lo que por sí solo hace el doctor Rojas, pero también creo que es momento de la conciliación y el diálogo, siendo que el ganador en un gesto de humildad pidió que Rojas le comparta sus propuestas y que los que no confiaron en él en las urnas lo busquen en un ambiente de paz.
Nunca se va a lograr convencer a un fanático de que perdió, pero tampoco hay que hacer alarde y burla cuando se triunfa, hay que saber perder, pero sobre todo, hay que aprender a ganar.

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