El instinto de “Chichí”, una pastor belga, muestra que los milagros existen entre los escombros

México, 22 septiembre (EFE).- El instinto de “Chichí”, un perro pastor belga de rescate, ha mostrado hoy el camino a seguir para encontrar más vidas entre los escombros de los edificios derrumbados por el sismo que el pasado martes azotó la parte central del país y causó hasta ahora 253 muertos.

El esfuerzo y la voluntad de cientos de hombres, tras casi 48 horas de remover escombros en un edificio de las calles de Medellín y San Luis Potosí, en la colonia Roma, llegaron al límite y tras no ver respuesta decidieron abandonar la búsqueda.

Durante dos días removieron los escombros con la confianza de encontrar a alguien con vida. La esperanza los mantuvo en su labor, a pesar de que no tenían la certeza de hallar a alguien con vida.

Decidieron entonces terminar con la búsqueda y permitir que las máquinas excavadoras removiesen los escombros, lo que significaba que acababa la última posibilidad de encontrar personas con vida.

Entonces entró en acción el perro “Chichí” y su instructor. Ambos treparon a lo más alto de los escombros y en ese momento comenzó el milagro, según contaron a Efe algunos miembros de los equipos de rescate.

Todos los voluntarios observaron al perro que comenzó nervioso a olfatear la zona. Iba y venía con su instructor al mando durante unos minutos hasta que “Chichí” detectó vida y comenzó a ladrar con fuerza.

Ladró una y otra vez señalando un lugar, ladró y ladró más fuerte, el can apuntó con su hocico y señaló con insistencia la presencia de alguien con vida.

La esperanza en el lugar se recuperó y los ladridos de “Chichi” fueron la señal para retomar los trabajos de rescate.