El sueldo de un Aca Shore, Regina Blandón influencer y más

Entre 100 y 200 mil pesos, nos cuentan, es lo que gana un “Acapulco Shore”. Ese es el salario de estos jóvenes convertidos ahora en celebridades gracias a su participación en el reality show que produce MTV. Habrá algunos a los que les parezca poco dinero, aunque habría que considerar que su trabajo implica ir de fiesta en fiesta y probando bebidas y amores en una casa de playa, pero Brenda Zambrano, una de sus integrantes, aclara que en realidad sus mayores ingresos provienen de las presentaciones que hacen en antros.

Billy Rovzar corre por sus boletos de U2.

Por U2 todos se vuelven locos y ayer la oficina completa de Lemon Films, comandada por Billy Rovzar, dejó por varios minutos sus actividades para comprar por Internet los boletos para que todos asistan a la presentación de los irlandeses. Durante un espacio no importó la preparación de la secuela de Matando Cabos y la serie Paramédicos, el chiste era roquear.

Regina Blandón no se la cree como influencer.

Regina Blandón pasó de ser una joven actriz con vasta trayectoria a una nueva influencer que ahora es invitada a diversos eventos para promover y representar importantes marcas, incluso en el extranjero, por la imagen positiva que proyecta, algo que ha sorprendido a la propia intérprete de Bibi en La familia Peluche, pues se considera una persona más bien discreta y de bajo perfil, a quien sólo le gusta destacar más por su trabajo en los escenarios, tal como lo ha aprendido de su papá, el también actor Roberto Blandón.

Rosario prefiere una vida tranquila para su hija.

Aunque el sueño de muchos artistas es que sus hijos sigan sus pasos, este no es el caso de la cantante Rosario. La española explica que, si bien ella es hija de dos grandes figuras de la música, considera como uno de sus más grandes logros que su hija Lola pueda caminar por la calle sin ser reconocida. Aunque desconoce si piensa dedicarse al mundo de la música, cuenta que su hija mayor es alguien muy artística que disfruta de la vida tranquila de una adolescente, sin tener que sufrir la presión que ella vivió a su edad.