Embarazadas y bebés requieren nutrientes específicos para vida sana

De acuerdo a estudios realizados en las últimas décadas, la buena nutrición es esencial durante el embarazo y la niñez para encaminarse hacia una vida larga y sana, incluso se requiere de nutrientes específicos en estas etapas.

Una nutrición sana incide en la salud cardiovascular, de huesos y además previene una posible obesidad, afirmó la doctora y experta Sheila Gautier, directora de Investigaciones Científicas en DSM Global.

Indicó que los primeros mil días, desde el embarazo de la mujer hasta el segundo cumpleaños de su bebé, ofrecen una oportunidad única para que la nutrición conforme un futuro más sano.

“Las embarazadas, los bebés y los niños pequeños necesitan nutrientes específicos en niveles adecuados para encaminarse hacia una vida larga y sana”, reiteró Sheila Gautier, quien agregó que la nutrición adecuada en esos primeros mil días de un niño construye la base para su capacidad de crecer, aprender y prosperar.

Aseguró que tienen 10 veces más probabilidades de superar las enfermedades de la infancia que más amenazan la vida; completan 4.6 más grados educativos; ganan 21 por ciento más en salarios durante su vida adulta; y es más probable que de adultos tengan familias más sanas.

Antes de los embarazos, dijo, la alimentación de una mujer ayuda a determinar su salud reproductiva. La calidad y la cantidad de alimentos que componen la dieta de una madre pueden ayudar a evitar complicaciones, como la preeclampsia o la diabetes gestacional.

Asimismo, el crecimiento y el desarrollo del bebé depende directamente de la dieta de la madre. Las mujeres que intentan concebir deben asegurarse de ingerir una cantidad adecuada de omega-3 DHA, vitaminas y minerales para preparar su cuerpo para la concepción y un embarazo sano.

Explicó que el DHA es un ácido graso difícil de encontrar en cualquier alimento, y se halla básicamente en pescados grasos y de agua fría como la sardina, arenque, macarela, atún fresco o salmón. Se pueden usar suplementos prenatales para cubrir las lagunas de nutrición.

Otro nutriente esencial durante los primeros mil días es el ácido araquidónico (ARA) que es el omega-6 más abundante en el cerebro y se encuentra de forma natural en la leche materna en combinación con el DHA.
El ARA se considera un nutriente fundamental en la primera etapa vital porque está relacionado con el desarrollo cognitivo, visual e inmune durante los primeros años del bebé, agregó.