Enorme iceberg se desprende de la Antártida

Un enorme bloque de hielo, que mide alrededor de seis mil kilómetros cuadrados, acaba de desprenderse de la plataforma conocida como Larsen C de la Antártida, dando paso a uno de los icebergs más grandes conocidos hasta ahora.

El desprendimiento, observado esta mañana por un satélite estadounidense, ya se esperaba pues los científicos habían seguido de cerca el desarrollo de una grieta grande en Larsen C durante más de una década, pero la fisura creció de manera acelerada desde 2014.

El nuevo iceberg, de más de 200 metros de grosor, no se moverá muy lejos ni muy rápido en el corto plazo, pero deberá ser monitoreado por los expertos ya que las corrientes marinas y los vientos podrían eventualmente empujarlo hacia el norte de la Antártida, donde sería un peligro para el transporte naval.

La brecha, apenas visible, fue detectada por un sensor infrarrojo del satélite Aqua, de la Administración Nacional para la Aeronáutica y el Espacio (NASA), ya que el agua es más cálida en relación con la masa de hielo y el aire circundante, pero fue confirmada por el sistema de radar por satélite Sentinel-1 de Europa.

Sin duda, el nuevo iceberg está entre los 10 primeros clasificados como enormes desde que comenzaron a operar los satélites, aunque el más grande observado es el llamado B-15, que se desprendió de la plataforma de hielo Ross en el año 2000 y midió unos 11 mil kilómetros.

Muchos de los desprendimientos que se han producido de Larsen C han sido arrastrados hacia el mar de Weddel o enviados al norte por corrientes hasta el Océano Austral e incluso al Atlántico Sur, donde resultan atrapados en aguas poco profundas y allí se desvanecen.