Facebook ataca donde más le duele a los creadores de noticias falsas

La polémica ha podido con el Facebook de Zuckerberg, especialmente durante la última campaña electoral en Estados Unidos. El CEO de una de las tecnológicas más relevantes a nivel mundial, y la red social por excelencia, ya no tiene piedad con el problema de las noticias falsas en sus muros.

Primero, Facebook añadió -en un proyecto piloto- un botón para avisar de una posible noticia falsa que, tras el reporte, sería analizada y comprobada por periodistas y organizaciones. Demasiado engorroso en cualquier caso y demasiado artesanal. Seguido a esto, la red social anunció que estaba trabajando en un algoritmo para realizar este trabajo. ¿El problema? De momento seguía necesitando de la actividad humana para aprender qué era falso y qué no. Y aún así, ya anunciaron que, de momento, no quitarían ninguna noticia del newsfeed, simplemente dejaría de promocionarlas para que estas no se compartiesen de forma desmesurada.

Así mismo, Google también ha trabajado a favor de la búsqueda de noticias falsas identificando en los resultados de búsqueda cuáles de ellas estaban etiquetadas como tal.

Sin embargo, el último movimiento de Facebook es, probablemente, uno de los más relevantes en toda esta historia. La red social ha ido directamente a donde más le duele a las páginas que publican y promocionan contenido falso: la publicidad. Es decir, si Facebook identifica que una página puede estar creando y distribuyendo este tipo de contenido, automáticamente le impedirá comprar anuncios, al menos en sus dominios. Añaden también que cualquier página que se haga eco de los mismos recibirá el mismo trato respecto a los anuncios, estén implicadas o no. No se específica el número de noticias falsas que son necesarias para estar metido en este grupo, pero añaden que todo parte de un comportamiento repetido en el tiempo.

Desde la compañía explican que este mecanismo es una forma de evitar que existan incentivos económicos a la hora de crear contenido viral falso y a más audiencia. Y, en cierto modo tiene sentido. Una noticia falsa muy atractiva atrae grandes cantidades de lectores a dichas páginas; con un poco de promoción con anuncios pagados en Facebook ese número puede verse duplicado o triplicado, lo cual a la hora de vender espacio de publicidad hace que la ganancia pueda ser mayor.

Así pues, con esta medida, básica para la supervivencia de muchos portales, pretenden desincentivar la creación de este contenido.