La nicotina y la yerba son beneficiosas para la salud

Más allá de aportar cafeína, la yerba mate también nutre ya que agrega componentes funcionales a la dieta, como ser minerales y antioxidantes. Esta fue una de las conclusiones de un estudio realizado por investigadores de la Facultad de Química de la Universidad de la República, en 2011.

Pero en estos tiempos que corren se suman nuevas propiedades, no solo de la yerba sino también del tabaco y más concretamente de la nicotina.

Se demostró una relación inversa entre el consumo de esas sustancias y el desarrollo de la enfermedad de Parkinson.

Dicho con otras palabras, quienes toman mate y fuman cigarrillos tienen mejor protegido su sistema neurológico.

En el mundo hay antecedentes de estudios que llegaron a conclusiones similares, por ejemplo los pioneros impulsados en 2014 y 2015 por la doctora Emilia Gatto, del Instituto de Neurociencias Buenos Aires. Pero en Uruguay es la primera vez que se aborda el tema de la influencia positiva de la yerba mate, en un trabajo investigativo que implica varias fases.

Primero hubo un análisis de neurólogos de la Facultad de Medicina que se presentó en Berlín en 2016, en la Sociedad Internacional de Parkinson y Trastornos de Movimiento.

Después continuó con una tesis de estudiantes hoy ya titulados, que tuvo por tutor al doctor Ignacio Amorín. En 2017, este trabajo documental fue publicado en libro y recibió una distinción académica de parte de la Facultad de Medicina de la Udelar, como uno de los mejores diez estudios presentados en 2016.

La población analizada de enfermos parkinsonianos fue de 128 pacientes (casos) y 256 controles. La edad media de dicho grupo fue de 67 años, con una media de evolución de su enfermedad de 8 años. No se registraron diferencias por razón de sexo.

Tiempos y dosis.

En la actualidad se continúa extendiendo el estudio a otros enfermos, con la pretensión de llegar a mil casos, cifra que representaría la cuarta o quinta parte del total de enfermos de Parkinson que hay en Uruguay, (de 4.000 a 5.000, según dijo a El País el neurólogo Amorín).

Entre los motivos que justifican estos emprendimientos, a fin de evaluar la posible asociación neuroprotectora entre el hábito de consumo prolongado de la yerba mate y el riesgo de desarrollar Parkinson, se indica, por ejemplo, que en Uruguay el consumo de la infusión alcanza al 85% de la población.

Hace unos 15 años fueron difundidas las conclusiones en cuanto a las propiedades del café, pero se demoró más para concluir en las bondades del mate, que contiene cafeína.

“Nunca habíamos hecho el trabajo de campo: ver el historial de consumo de los pacientes y compararlo con la población en general. Ahora hay también otros estudios en proceso en Chile, Paraguay, Brasil y a cargo de un mexicano que hizo un posgrado de párkinson en Argentina”, explicó Amorín.

En relación a la incidencia a nivel cerebral de la nicotina como neuroprotector de la degeneración que supone el párkinson, lo comprobado en Uruguay confirma datos que en el mundo se propagaron hace años, aunque en una esfera restringida porque la comunidad científica parece temer malas interpretaciones. Sea como sea, lo ratificado ahora es que los pacientes con párkinson tienen aversión al tabaco, no fueron ni son fumadores.

“Cuanto más consumo, más efecto protector, pero ya los primeros dos mates liberan la mayoría de sustancias protectoras. Con los cigarros, lo mismo, cuanto más fumador, más protector, pero en el estudio no fijamos para este caso una cantidad mínima” de cigarros.

Consumo y protección neurológica.

Los dos primeros mates del día ya liberan sustancias neu- roprotectoras. La nicotina cumple la misma función pero no se establece la cantidad de cigarrillos que alcanzaría consumir. En el estudio participaron el Instituto de Neurología, el Programa de Educación y Rehabilitación de pacientes con Enfermedad de Parkinson, familiares y cuidadores (Prenpar), y la Asociación Uruguaya de Parkinson.