Los que un día fueron mis héroes

Los que un día fueron mis héroes, sí, me refiero a los maestros, aquellos que de niño respetaba y admiraba su forma de ser, aquel maestro que me guiaba por el buen camino y me alentaba para llegar a ser un profesionista.

Sí, aquel maestro siempre me decía que su mayor satisfacción era ver a sus ex alumnos trabajar por el bien de su país. Aquellos maestros que hacían soñar ser algún día como ellos, aquellos que era un ejemplo a seguir.

Hoy, tristemente ya quedan muy pocos de ellos, sí, maestros que sean una ejemplo a seguir se están extinguiendo, cada vez veo menos maestros que se esfuerzan por hacer de sus pupilos hombres de bien para el país.

El día de ayer me tocó ver a una señora caminando con su niño enfermo, teniendo que caminar más de quinientos metros para tomar su transporte y llegar a su destino y todo ello porque los “Maestros” están bloqueando los accesos a una ciudad, me tocó ver maestros que más bien se veían como vándalos, cubiertos  de la cara, con palos y piedras.

Son situaciones que se lamentan, porque la sociedad y más aún la niñez no tiene la culpa de sufrir estos atropellos, nuestro derecho de libre tránsito están siendo violentados.

Hoy los maestros no quieren ser evaluados, porque muchos de ellos no están lo suficientemente preparados como para estar frente al grupo, reconozco que hay muy buenos maestros y quienes se preocupan por hacer de sus alumnos los mejores, así también hay maestros que están frente al grupo solo por cumplir con las horas de trabajo y que no saben transmitir el conocimiento.

Es lamentable que quienes están a cargo de la educación en nuestro país, sean quienes enseñen a vandalizar, a bloquear y quienes hoy nos están haciendo daño a quienes no tenemos la culpa de una Reforma por la cual ellos están molestos.

Maestros, para terminar con la problemática de nuestro país, necesariamente se necesita una buena educación y son ustedes quienes deben hacer ese trabajo, dar el ejemplo que solo con educación poder cambiar nuestro país.