Mitos y verdades sobre la disfunción eréctil

La disfunción eréctil es la incapacidad para conseguir la rigidez del pene el tiempo necesario para lograr una relación sexual satisfactoria.

De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social, este padecimiento afecta a más de 150 millones de hombres en el mundo, es decir más del 50% de los hombres mayores de 40 años.

  • ¿Solo le pasa a los viejos?

No, aunque es cierto que este problema afecta más a los hombres mayores, los jóvenes también pueden llegar a padecer de disfunción eréctil, incluso las causas pueden ser psicológicas, orgánicas y mixtas, o en su defecto ser la expresión de otros males como diabetes, insuficiencia cardiaca o ciertas neuropatías.

  • ¿Es cuestión de la mente?

Cuando se habla de disfunción eréctil es común escuchar “todo está en la mente”, sin embargo se trata de otro mito.

Si bien es cierto que entre las razones de la impotencia sexual se encuentra el estrés, la ansiedad y la depresión, existen otras causas que deben ser descartadas, por ejemplo las enfermedades cardiovasculares, las cuales según la Universidad de Harvard, son una fuente común de la ausencia de erección.

  • ¿Los remedios de farmacia son suficientes para curar la impotencia?

No. Es muy común el uso de fármacos como el citrato de sildenafilo, también conocido como Viagra para los problemas de erección, de hecho puede ser usado en 66% de los casos, pero siempre es recomendable someterse a un examen médico antes de tomar cualquier medicamento.

  • ¿La alimentación influye?

Sí, una dieta basada en “comida chatarra”, llega afectar la potencia sexual del hombre. Se ha comprobado que una ingesta excesiva de carbohidratos, azúcares o alcohol provocan la inhibición de producción de testosterona, lo que puede conducir a la disfunción eréctil.

Por otra parte, un estudio publicado en The American Journal of Clinical Nutrition, reveló que la ingesta de alimentos ricos en flavonoides como son los vegetales, las bayas, los arándanos, moras, fresas y los cítricos reducen el riesgo de la disfunción eréctil.

  • ¿Puede ayudar hacer ejercicio?

Sí. De acuerdo con los resultados de una investigación de la escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, solo 30 minutos diarios de caminata estuvo vinculado a una caída de 41% en el riesgo de disfunción eréctil.

Además, se ha comprobado que los ejercicios para trabajar el suelo pélvico ayudan a tener un mayor control de la vejiga y al mismo tiempo a mejorar las relaciones sexuales. Sin importar el género.