Piden censurar Mujer Maravilla en Líbano

Beirut, Líbano (30 mayo 2017).- El Ministerio de Economía de Líbano propuso prohibir las proyecciones de la película Mujer Maravilla porque su protagonista, Gal Gadot, es israelí, lo que causó hoy polémica entre los defensores y detractores del boicot a Tel Aviv.

La solicitud del veto a la película fue enviada al departamento de Seguridad Nacional, responsable de la censura.
También se cursó una petición a la Oficina para el Boicot Árabe a Israel para que inscriba el nombre de Gadot, sus películas y su obra artística en su “lista negra”.

Líbano aprobó una ley para el boicot de los productos procedentes de Israel, país con el que nunca ha firmado un acuerdo de paz.

La decisión, no obstante, ha causado polémica entre grupos que están en contra del boicot y otros que han señalado que es incoherente con otras políticas del Estado.

La asociación Skeyes, que defiende la libertad de información, recordó que recientemente las salas de cine libanesas proyectaron la película Batman v. Superman: El Origen de la Justicia, en la que también actúa Gadot como Mujer Maravilla.

Ayman Mhanna, director de esa ONG, dijo que primero se debe precisar si Mujer Maravilla es una película israelí y si Gadot cobró antes de la estreno de la película o si recibirá un porcentaje de los ingresos por taquilla.

“Si Gadot cobró su actuación antes de la difusión de la película, no se aprovechará de los ingresos financieros y la ley del boicot no deberá ser aplicada. Pero si participa de los beneficios, estaremos en presencia de un producto israelí”, afirmó Mhanna al diario L’Orient-Le Jour.

El movimiento de Boicot, Desinversión y Sanción (BDS) contra Israel lanzó recientemente una campaña a través de Facebook para que se prohíba Mujer Maravilla.

Los carteles que anuncian la película, cuyo estreno está previsto para junio, siguen colgados en los cines de Beirut.

No es la primera vez que en Líbano se trata de impedir una obra en la que actúan artistas israelíes o que es filmada en ese país.

En octubre del año pasado no pudo ser proyectada la película Personal Affairs, de la directora palestina Maha Hajj, que iba a participar en el festival de cine de Beirut, porque fue producida por una sociedad israelí.