¿Piojos? Culpa al pelo largo y a las gorras

Se debe a la falta de higiene, ya que los piojos se alimentan de sangre en cabezas con demasiada grasa en el cuero cabelludo

De acuerdo con un estudio realizado en primarias urbanas y rurales de los estados de Nuevo León, Jalisco y Yucatán, la prevalencia en algunas poblaciones estudiantiles fue del 4.7 hasta 33 por ciento.

Durante la presentación de la primera Guía práctica para el manejo adecuado de la pediculosis (piojos) en México, el especialista en Entomología y coordinador del estudio, Gustavo Ponce García, resaltó que esta enfermedad no respeta clases sociales.
Agregó que tampoco se debe a la falta de higiene, ya que los piojos se alimentan de sangre en cabezas con demasiada grasa en el cuero cabelludo, al que causan lesiones que pueden ser graves si no se atienden de manera oportuna.

“En Nuevo León, encontramos un caso severo de pediculosis en una menor con más de mil piojos en la cabeza y con lesiones severas, que ya eran grietas en el cuero cabelludo”, indicó.

Subrayó que estos parásitos viven en temperaturas de entre 28 y 30 grados centígrados, por lo que en invierno el uso de gorras para protegerse del frío les crea un ambiente propicio para reproducirse, si la persona ya ha sido infestada.

Destacó que en niños, la prevalencia de pediculosis es de solo dos por ciento y esto se explica mucho por el cabello corto.

El piojo tiene un ciclo de vida de 17 a 28 días, puede vivir fuera de la cabeza del ser humano 36 horas y la mejor forma de eliminarlos es con productos que contengan los ingredientes activos fenotrina y permetrina, porque los remedios caseros pueden no ser eficaces y tienen el riesgo de dañar la piel de la persona afectada, detalló.