Recomiendan apoyo familiar a personas que padecen parkinson

parkinson

  • Alrededor del dos por ciento de las personas de más de 50 años presentan la enfermedad
  • Este padecimiento no afecta la expectativa de vida de las personas que lo padecen

HERMOSILLO, SONORA (11/ABR/2017).-  La Secretaría de Salud del gobierno estatal recomendó a la población de Sonora brindar todo el apoyo familiar para las personas que presentan la enfermedad de parkinson, malestar que afecta la calidad de vida.

 En el marco del Día Mundial del Parkinson, el neurólogo del Hospital General del Estado (HGE), Eleazar Valle Armenta, señaló que este padecimiento no afecta la expectativa de vida de las personas que lo padecen.

 Mencionó que alrededor del dos por ciento de las personas de más de 50 años presentan la enfermedad de parkinson y su presencia aumenta a mayor edad.

 Refirió que existe un síntoma más temprano que puede detectarse en una consulta médica, incluso por otra enfermedad, que es la falta de expresión gesticular y corporal, que es la primera señal del padecimiento.

 “Puede retrasarse mucho el diagnóstico, porque generalmente queremos relacionar parkinson estrictamente con temblor y tarda mucho en presentarse, incluso alrededor del diez por ciento de las personas con el padecimiento nunca lo presentará”, explicó.

 La enfermedad del parkinson clásica es un padecimiento degenerativo crónico cerebral, la segunda en frecuencia después del alzheimer, que se caracteriza por la rigidez de las extremidades, temblores en reposo y lentitud del movimiento en general.

 También existe el parkinsonismo farmacológico que se desarrolla secundario al tratamiento de otras enfermedades, como tranquilizantes, sobre todo en personas mayores de 70 años, ya que son más vulnerables a los efectos de los fármacos.

 El especialista en neurología anotó que entre el diez y el 15 por ciento de las personas con el padecimiento empiezan con síntomas de parkinson clásico, pero dan un viraje a una forma muy compleja que dificulta el tratamiento.

 La etapa intermedia de la enfermedad se caracteriza porque ya se ve afectada la vida cotidiana de la persona y se empieza a tener una reducción de la respuesta al tratamiento.

 En la tercera etapa, a los enfermos se les dificulta la movilidad y sólo pueden realizar actividades con ayuda; en todas las fases de la enfermedad es recomendable un programa de rehabilitación física que será de mucha ayuda.