Unión Europea y México: defendiendo el comercio abierto

Hace casi 20 años, México y la Unión Europea firmaron un acuerdo de libre comercio. En su momento, representó el acuerdo más avanzado que la Unión Europea había firmado. Y funcionó, los flujos comerciales casi se triplicaron y hoy la Unión Europea es el tercer socio comercial más importante de México. Los consumidores de ambos lados del Atlántico se han beneficiado de precios más bajos y mayores opciones de compra. Las empresas europeas han invertido en México 167 mil millones de dólares. Juntos, hemos creado empleos, contribuido a la mejora de las normas laborales y estimulado el crecimiento económico.

Sin embargo, nuestro acuerdo comercial se está quedando desfasado.

Desde que se concluyó, la economía mundial ha cambiado sustancialmente. Es por eso que estamos negociando un acuerdo de comercio moderno y de última generación, con el fin de adaptarnos a las nuevas realidades y crear nuevas oportunidades. Juntos, aspiramos a un acuerdo amplio y de gran alcance, en beneficio de los ciudadanos europeos y mexicanos.

Estamos trabajando para impulsar el crecimiento, así como para hacer las empresas de ambos lados más competitivas. Esta modernización pretende hacer nuestro comercio más fácil y más predecible. Queremos simplificar los procedimientos administrativos, reduciendo la burocracia.

Asimismo, queremos reforzar la cooperación entre las autoridades mexicanas y europeas garantizando la calidad y la seguridad de los productos exportados para los consumidores.

Tenemos como objetivo mejorar el acceso de las pequeñas empresas a la información necesaria para exportar y aumentar la cooperación en sectores como telecomunicaciones, energía, transporte y servicios medioambientales. Además, estamos negociando la eliminación de barreras a la inversión para que los operadores mexicanos y europeos tengan un trato equitativo.

Nuestro objetivo es lograr un acuerdo político de las negociaciones para finales de este año. La última ronda de negociaciones tuvo lugar el mes pasado, y la próxima está prevista en junio. Vamos a acelerar aún más este proceso y con ese objetivo me reuniré hoy 8 de mayo con el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, en la Ciudad de México, para avanzar en las negociones y preparar las siguientes etapas.

Al mismo tiempo, es importante lograr un acuerdo justo, y equilibrado. He tenido la oportunidad de reunirme con ciudadanos mexicanos y empresas mexicanas, organizaciones de la sociedad civil y estudiantes, para hablar y escuchar sus puntos de vista. La sustancia, como siempre, prevalecerá sobre la velocidad.

En un momento en que el proteccionismo está en aumento en todo el mundo, los partidarios del comercio debemos establecer una cooperación más estrecha. Los acuerdos comerciales justos y equilibrados, basados en normas acordadas conjuntamente, no sólo son vitales para nuestras economías sino que también pueden ser una forma de salvaguardar el desarrollo sostenible y los valores que compartimos.

La cooperación nos hace más fuertes. Los muros, por el contrario, no. En Europa hemos sido testigos del inmenso daño que los muros pueden causar, como dividir a los pueblos e incluso dividir un continente.

En los tiempos actuales, la Unión Europea está construyendo puentes y trabajando para alcanzar acuerdos comerciales modernos y progresistas con nuestros socios de todo el mundo. En esta andadura, México es un socio estratégico y un aliado clave.