Visita del Papa fortalecerá el turismo en México

Por: José M. Galaviz

Twitter: @PepeGalaviz

Las visitas de Jefes de Estado son parte vital de la vida diplomática de un país, fortalecen las relaciones comerciales, ponen a ambos países, el que recibe y el que visita, en el ojo público, fomentan el turismo y sobre todo enorgullecen, sobre todo, para el país anfitrión.

En este tenor, la visita del Papa Franciso que está prevista para febrero del 2016 implica para México un buen referente; después de que se había dicho que por situaciones de seguridad esta visita podría no concretarse, se fortalece la idea de que en esos temas se sigue avanzando. Por otro lado, el Papa, más allá de su papel de Jefe del Estado del Vaticano, tiene implicaciones de fe y al México ser un país en su mayoría creyentes de la fe cristiana, se “matan dos pájaros de un tiro”.

Las visitas de Papas a México han sido desde 1978, cuando Juan Pablo II pisó por primera vez el suelo mexicano, debido a su gran devoción a la Virgen de Guadalupe, ya una tradición. Lo que se ha hecho casi una obligación protocolaria es que visiten la Basílica, sin embargo, también han visitado estados como Puebla o Guanajuato; en esta ocasión Francisco visitará Chiapas, decisión basada en que antes de llegar al puesto, realizó innumerables misiones en ese estado, al que le tiene un cariño especial.

A pesar de que la República Mexicana es laica, el hecho de que Francisco venga representa un incentivo para la mayoría de la población mexicana, malvisto para algunos y justificado para otros, es innegable que su visita es equiparable a la de otros jefes de Estado como Barack Obama o a la de representantes de otras religiones como el Dalai Lama.

Siempre y cuando el objetivo sea benéfico para México, bienvenido sea Francisco. Y como la cereza del pastel, si en su visita acude a Chiapas y al bello San Cristobal de las Casas, seguro estoy que su paso por tierras mexicanas será inolvidable.