Las carreteras son uno de los principales medios para la comunicación y el comercio. A nivel nacional, en promedio, 18% de las personas de 18 años y más han dejado de viajar por carretera por miedo a la inseguridad. El rango va de 5% (Baja California Sur, en 2012) a 54% (Tamaulipas, en 2011).

 

 

Tamaulipas es el estado con la mayor tasa del país en todos los años y ha promediado 46 % durante los seis años del periodo. Sin embargo, entre 2010 y 2015, la tasa se ha reducido de 47 % a 42 %. Aguascalientes, Chihuahua, Coahuila, Durango y Zacatecas tienen promedios superiores a 25 % (1 de cada 4). En estos casos, las tasas de 2015 son inferiores a las de 2010.

En contraste, los estados con las menores tasas son Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Oaxaca, Tlaxcala y Yucatán, con promedios iguales o menores a 10 %. Sin embargo, de nuevo, estos estados con bajas tasas presentan tendencias al alza durante el mismo periodo.

Conclusiones

Como hemos podido observar en este análisis, en Tamaulipas, Chihuahua y Coahuila la percepción de los ciudadanos sobre la inseguridad ha tenido las mayores repercusiones en la vida cotidiana de las personas. No obstante, Chihuahua ha tenido importantes disminuciones en todos los indicadores analizados, mientras que Tamaulipas ha tenido pequeñas reducciones en los mismos indicadores. Coahuila tuvo incrementos en todos los indicadores, excepto en el de viajes por carretera.

Baja California Sur, Chiapas y Yucatán son las entidades con el mejor desempeño. El tema con estos estados con buenos indicadores –como ya se mencionó antes– es que todos ellos tienen tendencias al alza, por lo que será importante prestar atención a la evolución de la violencia y atender de inmediato cualquier aumento en incidencia delictiva.

La inseguridad es un fenómeno que daña de manera directa a las víctimas de los delitos, pero solemos olvidar el impacto que tiene en la sociedad en su conjunto. La percepción y el miedo, fundamentados en lo que las personas experimentan o saben a través de historias o noticieros, tienen un impacto negativo en nuestra calidad de vida y provocan que nosotros mismos limitemos nuestras libertades en aras de protegernos.

 

 

* Jimena David es investigadora del Programa de Seguridad de México Evalúa. La autora agradece los comentarios de Jesús Gallegos, Alan López y Mariana Nolasco, así como los gráficos de Miguel Cedillo.

 

 

[1] Vilalta, Carlos. 2010. El miedo al crimen en México: estructura lógica, bases empíricas y recomendaciones iniciales de política pública. Gestión y Política Pública, Volumen XIX, Número 1, p. 3-36. México.

[2] La pregunta de la ENVIPE dice “Durante 200X, por temor a ser víctima de algún delito (robo, asalto, secuestro, etc.), ¿dejó de…”

[3] Sharpin, Anna Bray. 2014. Caminar la ciudad: políticas de seguridad peatonal en la ciudad de México. ITDP. México.